Sexting is the new dating: consejos de una fotógrafa para hacer nudes seguros

Aceptémoslo, todos estamos mandando nudes por internet. 

Sextear te puede llevar a muchos lugares, de estar en una habitación vacía, a una sala tibia sentada encima de él, su pelo huele a cítricos y ambos están sudando. Sexting así es delicioso si te lo quieres permitir. Entiendo, decir sexteo: enseguida viene a la cabeza una alarma de precaución. Sí, esto es verdad, contaré un poco de cómo hacerlo de una forma segura, pero no por eso menos delicioso.

La comunicación es clave, ni modo, puede costar trabajo hablar de sexo con la persona que lo vas a compartir, pero es esencial para el disfrute y seguridad. Primer paso, no lo hagas con cualquiera, sugiero que se haya establecido al menos un par de semanas de flirteo, y asegurarte de que la persona tengo una identidad real (que su nombre en Bumble sea el mismo que Instagram o Facebook, haber hecho al menos una llamada por teléfono o un video chat).

Esta conversación puede variar, pero la idea es que sea explícito que las fotos son de uso personal y que no tiene derecho a compartir ni almacenar las fotos. La mejor estrategia es ya tener tus fotos listas, no necesariamente todas pero sí unas 6-7, idealmente en una carpeta aparte de tu galería principal para evitar problemas si alguien entra a tu cel.

Estas fotos tienen que ser sin cara, sí, siempre, -ya estamos casados-… hasta si estas casada. Siempre siempre sin cara, evitar tatuajes, joyería y señas muy particulares, la persona a la que se las estas mandando ya sabe como es tu cara, vamos a ejecutar con el cuerpo. Trata de tomarlas con un fondo liso que no revele mucho dónde estás y listo a disfrutar.

La idea es “anonimizar” los nudes lo más posible. Es una protección que se tiene que llevar a cabo, si por una mala pasada esas fotos salen a la luz, que no puedan ser conectadas contigo es súper importante, por eso la selección de una fondo neutro/liso vuelve más estándar las fotos y menos rastreable a tu persona. Ahora, por llevar a cabo estas acciones no hace que el acto sea menos delicioso.

Cómo tomarnos las fotos

Busca una fuente de luz que te pegue de manera frontal, ya sea una lámpara o el sol, que te pegue de lleno, esto para evitar sombras muy prolongadas. Usar una luz a través de una cortina funciona bien porque suaviza la piel, logrando una textura más pareja, yuuum. Usar calzones, bras, camisas. Pienso esto como un juego previo al sexo, ay que ir de menos a más. Empezar con la playera pegada a los pezones en calzones (uff si). Después una foto de las pompas jalando el calzón, la clave para esta toma es: sostener el celular con la cámara frontal desde abajo, dejar caer el teléfono a la altura de las pompas (sí toda la pantalla es tu trasero delicioso) y pon una pierna delante de la otra y listo. La práctica ayuda, creo que una gran parte de sextear es conocer mejor tus ángulos, tu cuerpo, como lo compartimos y lo representamos para excitar al otro y a ti. Ok. Ya tenemos las fotos. Vamos a la acción.

Y así hasta donde tú decidas, no tengas miedo de detenerlo en cualquier momento, las ventajas de hacerlo en internet es que tú tienes el control de cuánto pones en la red y el momento en que lo quieras parar hazlo. No aceptes la presión de compartir contenido sexual online, hazlo en tus propios términos y goce. Sin embargo disfruta el camino, aprende a tocarte a ti misma, mientras la conversación sucede explora tu cuerpo: conócete. Tomate fotos que no le vas a compartir a nadie, tócate rápido, lento, sobre todo con amor. 

Ana Blumenkron acaba de publicar un fanzine sobre sexteo, conoce más de su trabajo aquí y síguela en instagram en @blumenkron 

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