Ricardo Pérez sobre ser comediante en la era de Cancel Culture

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Accedí a ver un capítulo de “La Cotorrisa”, el programa/podcast conducido por Ricardo Pérez y Slobotzky . A la milésima vez que mi hermana (de 18 años) me rogó que por favor le diera una oportunidad, que era un contenido en extremo divertido y que no me iba a arrepentir,  lo escuche. Y en efecto, no me arrepentí. 

Lo que más me sorprendió de su programa fue, uno, la libertad con la que hablan de diferentes temas y cómo a pesar de que luego cuentan unas anécdotas muy locas y medio delicadas siempre encuentran la manera de sacarle humor a la situación, dos, me sorprendió la confidencia con su público y la comunidad tan cercana que han formado en tan poco tiempo.  Ricardo Pérez es comediante, participó en la serie original de Youtube Expuesta protagonizada por Sofía Niño de Rivera y hoy es uno de los comediantes más originales y rebeldes en México. Creo fielmente que la comedia y trabajo de Ricardo Pérez es parte de esa “resistencia” a lo políticamente correcto. 


¿Qué opinas del cancel culture?

Me parece cobarde y fácil el querer llevarle la contra a las ideas de otras personas de esa manera, yo creo que cuando uno busca un cambio cultural o sociológico en el aspecto que sea, desde la comedia, peliculas, series, etc, todos estos reclamos que hace la gente en twitter no llevan a ningún lado. Yo creo que si te molestara, por ejemplo en Hollywood que no hay suficiente representación, pues cancelar a alguien que hizo una película con puros blancos es mucho menos efectivo que si trabajas en la industria del entretenimiento  y escribes un guión en el que cuentas una historia afroamericana y todo el cast sea afroamericano.  Creo que es muy fácil con la comedia decir “esto está mal, no me gusta”, “cancelen a esta persona” en lugar de proponer. 

Eso es lo que me molesta de la cancel culture, que no propone: nada más castiga, y castigando no llegamos a nada, ni cambiamos nada. Creo que lo que se necesita es proponer, educar, cambiar, debatir pero cancelar me parece estúpido e inefectivo. 

Todo esto de la corrección política/cancel culture, ¿ha hecho que te autocensures?

Creo que es importante, ahora más que nunca, pensar las cosas antes de decirlas. No desde el pensar “híjole es que me van a cancelar” sino intentar ser inteligentes. Por ejemplo en la comedia en específico, ser más chistoso que racista, más chistoso que sexista, más chistoso que clasista, más chistoso que cualquier otra cosa que se podría interpretar de una manera negativa. Al final del día la comedia no es más que un reflejo de la sociedad. Nosotros no le estamos imponiendo ideas a la gente o estamos reeducando a nuestro país, simplemente bromeamos sobre las cosas que vivimos y las cosas que vemos. 

Hay muchas personas que, lamentablemente, ya no pueden hacer comedia como les gustaría por miedo a que los cancelen. Yo creo que estoy del lado de los rebeldes, creo que en particular el programa de La Cotorrisa que tengo con Slobotzky es todo lo contrario a lo que las personas que se han visto involucradas en el cancel culture esperarían, nosotros preferimos burlarnos de todos parejo; y con esto no nada más me refiero a hombres y mujeres sino todo tipo de enfermedades, niños con Síndrome de Down, cosas que no se dicen o son cosas horribles. Nosotros decidimos, en lugar de solamente hacer chistes sobre lo que nos permita la sociedad, -que al paso al que vamos en un año ya no va a ser nada- darles a todos parejo, y lo sorprendente, agradable e importante de esto es el efecto que ha tenido. 

Que nosotros hagamos chistes de niños con Síndrome de Down y luego tengamos público en vivo con Síndrome de Down, más que sentirse ignorados se sienten parte de. Porque me parece muy cobarde cuando la gente dice “no hablen de los niños con Síndrome de Down”. ¡Ah ok! entonces quieres que en comedia hagamos lo mismo que la tía de provincia que le miente a la gente y le dice que su hijo no está y no quiere que lo vean las visitas. Nosotros preferimos contar anécdotas e imaginarnos cómo sería compartir una experiencia en la situación que estemos con una persona con Síndrome de Down, y se ven mucho más involucrados y vistos que lo que lamentablemente ha sido por mucho tiempo por nuestra sociedad, que ha decidido ignorarlos fingiendo que no existen. Creo que eso los deshumaniza más de lo que los protege. 

Si nosotros hacemos un chiste de que desaparecen mujeres en Juárez no estamos diciendo que está bien que desaparezcan mujeres, ¡no estamos de acuerdo! No nos parece gracioso el acto. Nosotros nos dedicamos a que las cosas parezcan graciosas pero al hacer eso lo que intentamos es sostener un espejo para que la sociedad vea en qué país vivimos. 

Foto: Sergio Valenzuela
Moda: Camisa Prima Volta

En La Cotorrisa a veces sueltan uno que otro comentario medio políticamente incorrecto, ¿les ha llegado algún tipo de reclamo o han estado en alguna situación difícil por ello?

Pues hemos tenido de repente gente que se lo toma muy a pecho y nos han pedido que bajemos algún video porque les parece una falta de respeto. La verdad es que lo ignoramos por completo porque nos sentimos parte de la resistencia y vamos a seguir haciendo esto hasta que lo podamos hacer porque creo que de eso va la comedia y si quieren moldearla hasta el punto en el que no lastime a nadie pues van a matar la profesión. Sí hemos tenido conflictos pero también hemos tenido la otra parte, por ejemplo, haciendo chistes de cáncer y que una persona te diga “yo tengo un tío que tuvo cáncer y me parece muy ofensivo” pues, ¡me vale madres! Justo me mandó un mensaje una persona que está en segunda vuelta de cáncer y me dijo que escuchó ese episodio mientras estaba tomando su quimioterapia para no pasarla tan mal. 

Afortunadamente estamos muy en contacto con nuestro público, nos escriben mucho, nos conocemos, tanto ellos nos conocen a nosotros como nosotros a ellos, en ese aspecto nos sentimos tranquilos. La gente que se ofende y no les han gustado las cosas que nosotros hacemos no es nuestro público, es una tía que pasó por la sala cuando su sobrino estaba viendo el episodio y se ofendió. Pero en realidad es como los haters, si alguien te tira mierda en redes no te lo tomes a pecho porque nunca fue tu fan y viene desde un lugar completamente ajeno a una crítica constructiva. 

¿Se puede hacer comedia sin ofender?

No, no lo creo. Creo que uno puede ser cuidadoso con los temas que toca, creo que uno puede considerar al público a la hora de escribir un chiste y pensar “no quiero que nadie se ofenda o se vaya triste” pero, -y sueno como boomer enojado- vivimos en una época en la que un gran porcentaje es de cristal y ya no hay límite sobre qué es lo que puede ofender a ciertas personas, qué cosas les hace ruido, y qué ya no quieren ver o escuchar. Afortunadamente nosotros hacemos esto en redes sociales, lo bueno de hacer comedia es que no nos paga el gobierno, no nos eligen, esto no es una democracia y no le debemos nada a nadie. 

Tú cuando le das clic a mi video es una decisión que tomaste tú, no es de a huevo, nadie te está  imponiendo. Justo por eso se supone que debemos de tener la habilidad y el derecho de hablar de lo que nosotros queramos porque si estuviéramos sujetos a solamente poder hablar sobre las cosas que absolutamente a nadie le ofendan ya no van a haber temas, no existe ese tema. Ahorita estamos platicando en esta entrevista sobre temas más profundos, la cultura de cancelación va de la mano de temas más rudos pero es tan sencillo como decir que la quesadilla lleva queso y la mitad del país se enoja, entonces si no puedo hablar ni de quesadillas sin que la gente se enoje pues evidentemente sí quiero tocar un tema social alguien se va encabronar. Uno como profesional intenta que en primer plano quede la risa y en segundo todo lo demás, eso es lo que nosotros tenemos que hacer para que jamás lleguemos a herir a alguien intencionalmente, porque eso es lo que nos divide. Yo no hago comedia para retar o para ver a quién molesto, yo hago comedia simplemente por hacer feliz a mi público desde lo que yo creo que es gracioso, pero siempre van a haber personas que no van a estar contentas con eso. 

Si realmente das un paso para atrás y analizas los distintos componentes de la industria del entretenimiento, creo que ninguno tiene la representación que tenemos nosotros los comediantes, no nada más de hombres y mujeres. Tu puedes ir a un bar de comedia y ver a una persona que tiene polio, a una persona que tiene parálisis cerebral, una mujer trans,  un hombre trans, bisexuales, lesbianas, gays, etc. Creo que dentro de la industria del entretenimiento es en donde más variada y representada está nuestra sociedad. 

México trae una racha muy buena de comediantes. ¿Qué crees que ha logrado que esta industria se mantenga?

Es muy difícil ponerle un precio a la risa. Lo platicaba justo ayer en una comida con unas personas que me decían que era muy padre que me dedicara a la comedia. Para muchos es terapia, para muchos es olvidarse de sus problemas, es un rato en el que te puedes olvidar de todo y solamente estar feliz un rato. Con una recesión, con una pandemia, lo que la gente necesita más que nunca es poderse sentar, ver algo en la tele o escuchar algo que los traiga una hora cagados de la risa olvidándose de sus problemas. 

Un dato: cuando hay malos gobiernos a la comedia le va mejor. Porque la gente está inconforme, enojada, tienen mil problemas. Se dio en Inglaterra, y en Estados Unidos, durante los peores gobiernos salieron los mejores comediantes.

La pandemia ha generado retos muy complejos en distintas industrias, ¿Cuál crees que sea el mayor reto para los comediantes?

El reto es que nos dedicamos a hacer reír a personas en vivo y que ya no existe el público en vivo. Entonces el reto ha sido mudarnos a plataformas digitales y encontrar una manera de poderlos hacer reír con formatos que no quemen nuestro material. Porque el comediante de stand up si es muy, muy, muy bueno en lo que hace puede hacer una hora al año de material ¡y eso es todo! Y cuando tienes públicos en vivo, todo bien porque un mismo show lo hiciste en Irapuato, Ixtapa, Monterrey, Guadalajara, etc. Son ciudades distintas y nadie ha visto ese show, no lo ven hasta que estás en vivo. Ahorita no puedes quemar tu hora de material subiéndola a redes porque después qué haces. 

El reto también ha sido encontrar formatos de comedia que puedas entregarle constantemente a un público para poderlo seguir nutriendo y también para que no te olviden, porque si estás esperando hasta que puedas regresar a un escenario, pues son ocho meses de inactividad. El contenido digital que estamos haciendo nos está dando de comer ahorita,  creo que al final es algo que todos los comediantes debemos de estar buscando.

Para mi es tristísimo salir a dar una vuelta a la calle y ver la cantidad de negocios que ya están quebrados por completo, gente que no tiene dinero y los comediantes también andamos en las mismas, por eso estamos haciendo cosas nuevas como los shows en vivo y vendemos boletos como pay per view porque sino no tengo para pagar las croquetas de mi perro. 

Yo, por ejemplo, no pienso dejar de dar shows online porque me hizo llegar a públicos nuevos, a públicos que jamás hubiera pensado poder llegar, yo hubiera seguido con mi gira y nunca hubiera llegado a públicos de Costa Rica, Ecuador, Chile, Argentina, Perú, Guatemala, que son las personas que se están conectando ahorita a nuestros lives. Entonces sí nos vino a dar en la madre a todos pero también nos hizo explorar opciones digitales que nos están abriendo puertas y creo que chingándole y buscando alternativas se te pueden abrir oportunidades. 

¿Alguna vez has pensado que cruzaste la raya con algún chiste? ¿Dónde está el límite?

La verdad es que creo que cruzo ese  límite bastante seguido, en particular en el podcast. De entrada nunca pensamos que le iba a ir tan bien, éramos dos amigos cotorreando  como lo haría cualquier persona, en una fiesta. Yo sé que tú has escuchado un chiste de algún familiar en una reunión que dices no manches si este guey tuiteara esto o lo publica lo cancelan mañana”. En realidad todos tenemos esos comentarios y hacemos esos chistes, nosotros nada más dijimos “vamos a grabar para ver qué pasa”, creo que si realmente nosotros estuviéramos tan locos y fuéramos tan terribles personas no nos habríamos posicionado como el podcast más escuchado del país y la gente no nos diría cuánto se identifican con nosotros. 

Ha pasado más en Estados Unidos, pero es lamentable cuando una persona va a un show y llegando a su casa decide escribir un tuit o un blog respecto a lo ofendidos que están por algo que dijeron y sacan de contexto, algo que dijo el comediante lo escriben por lo tanto no se nota la intención y se malinterpreta por completo. 

Entonces sí creo que la comedia requiere de que el público activamente realice un juicio de desde dónde lo están diciendo y cuál es la intención. 

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