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Ray Contreras sobre ser comediante en la era de Cancel Culture

Ray Contreras sobre ser comediante en la era de Cancel Culture

Machismo, homofobia y misoginia son algunos de los temas que Ray Contreras aborda en su rutina. Dentro de su especial en Netflix en la serie de Zona Rosa, Ray logra visibilizar de forma muy inteligente todas aquellas cosas que la sociedad (y también nosotros) hemos normalizado y nunca nos cuestionamos. De una manera sumamente valiente logra conciliar su pasado y dificultades, al ser un hombre gay que creció en un entorno machista, y narra su camino a la aceptación. 

Platicar con Ray Contreras fue  realmente una gozada, el escuchar una voz dentro de la comedia que a través de su trabajo busca hacer una diferencia, tiene coherencia con lo que predica y está comprometido con sus ideales es algo que definitivamente logró ganar (más) mi admiración. 


¿Qué opinas de la cancel culture?
Creo que es una mensada. Creo que no tiene sentido porque nos está cancelando gente de la cual no sabemos su vida, entonces si nos están cancelando y nosotros no sabemos bien qué hicieron ellos, chance y también son personas horribles. Si no expones tu vida en redes sociales o no eres una figura pública creo que cancelar a otras personas te hace hipócrita. 

Estoy muy peleado con ese tipo de personas, porque todos somos personas que la podemos regar y equivocarnos pero la gente en redes sociales asume que por ser figura pública tienes que tener un grado de perfección, y no existe eso. La cultura de la cancelación es innecesaria, siento que es nada más como un bluff, no creo que realmente funcione, si fuera así ya estaría cancelado Donald Trump que es el racista, clasista, homofóbico, transfóbico más grande del mundo y sigue siendo presidente de Estados Unidos, entonces realmente cancelar a alguien no sirve de nada, mejor eduquemos y reintegremos a las personas. 

Y ustedes como comediantes siento que lo notan desde un punto de vista completamente diferente 

Claro, porque también venimos de abuso y discriminación, o fuimos a los que discriminaron. De alguna manera todos hemos pasado por el sentir de no me caes bien por esto, o no eres popular por esto o porque tienes tal opinión. Yo de chiquito no opinaba, no hablaba y no decía nada y ahora que opino sé que hay gente a la que no le voy a dar gusto, porque nadie puede hacer eso, nadie puede caerle bien a todos. Entonces de alguna manera lo que yo diga es mi responsabilidad, es mi opinión y yo la defiendo y cualquiera que sea la consecuencia que se genere al emitir yo una opinión va a ser mía, y a quien no le gusta pues que no le guste, no va a pasar nada. 

Todo esto de la corrección política/cancel culture, ¿ha hecho que te autocensures?

Creo que al menos el 90% de los comediantes hemos hecho chistes clasistas porque atacamos a las clases, a todas, a la clase alta, a la media, a la baja, de alguna manera todos venimos de diferentes clases. De repente te vas a encontrar a comediantes que hablan sobre que son pobres atacando a la gente que no es pobre, y viceversa, la gente que no es pobre ataca a la gente que es pobre; o sea eso pasa en la vida real no es que esté bien pero pasa, es una observación real porque pasa. De chiquito a mi me decian “que bonito estás, que blanquito” tías mías que eran morenas, entonces ahí también te das cuenta que el clasismo lo traemos atoradísimo y no nos damos cuenta que lo detonamos de esa manera. No te das cuenta que eres clasista hasta que observas qué es lo que el clasicismo hace en las personas. 

Yo tenia chistes clasistas que noté y después dije “esta no es la forma en la que yo me quiero ver”, porque reaccionas, de alguna manera que te den información te hace reaccionar, por eso yo estoy en contra de la cultura de la cancelación porque si cancelas a alguien solamente lo cancelas y esa persona sigue siendo igual de mierda, en cambio si lo educas y le das información probablemente esa persona va a ser más sensata y decir esto está mal y afecta a muchas personas y mi trabajo no es afectar es hacer reír.

Foto: Sergio Valenzuela
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¿Se puede hacer comedia sin ofender? 

Es lo que mencionaba antes, no le puedes dar gusto a todos alguien se va a ofender porque alguien tiene la necesidad de ofenderse. A mi me han dicho lo que no te imaginas y no ya siendo comediante sino antes, yo era muy gordo, era muy afeminado y estaba en el closet. Cuando eres afeminado y estás en closet te atacan el doble, yo sufrí bastante de esa discriminación. Ahorita ni me acuerdo cómo se llaman todas esas personas que me atacaron porque ya no son relevantes en mi vida y es lo mismo en las redes sociales. Muchas veces he hecho chistes de mi, hablando de mi  como homosexual y algunos gays me atacan diciendome “es que estás mal porque es un estereotipo que estás prolongando” entonces no le puedo dar gusto a todos y no quiero darle gusto a todos, sino te gusta date la vuelta y vete no hay pedo. 

En lo personal lo primero son los derechos humanos, pero si eso está fuera de los derechos humanos y me estoy riendo de la gente que tiene pecas y yo tengo pecas, pues discúlpame si te ofende pero yo me estoy riendo de mí y si no te gusta pues adelante te puedes retirar. 

También hay muchos comediantes que dicen “es que ya no se pueden sacar chistes de nada” y pues sí se puede, solo tienes que tener creatividad, podemos hablar de mochilas y si alguien llega y me dice “yo me ofendo porque no tengo mochila” bueno pues ya es su pedo, literal, porque si la gente quiere fregar pues solamente quiere fregar y en redes sociales no te puedes dar cuenta. En un show jamás te van a reclamar, en un show jamás se para alguien y dice “ a mi me está ofendiendo tu chiste”, no lo hacen. 

En redes sociales yo también puedo crear una cuenta de twitter sin confirmar, no tengo que poner mi correo, puedo quitar mi teléfono al siguiente día, también puedo ser una mierda en redes sociales con una máscara y decir lo que quiero y pienso sin temor a que la gente me juzgue pero pues eso es un cobarde. Por eso me da risa porque la mayoría de la gente que te insulta en redes generalmente son personas con perfiles falsos o gente que piensa de una manera muy retrógrada. La gente en redes sociales no lee, la gente que está mal informada y tiene pedos de socializar, esa gente tiene necesidad de tirar odio, de ofender a otras personas y quitarles sus derechos a alguien más, en ese caso yo no me burlaría de esas cosas. 

¿Qué se requiere para poder burlarse de uno mismo? Me refiero a que no es fácil exponer nuestras inseguridades

Me di cuenta que toda la gente se burlaba de mí y me criticaba, es muy facil decirle joto o puto a alguien, cualquier persona que se pega en el dedo chiquito del pie grita “¡puta madre!” es una cosa que en realidad no me afecta, entonces analicé que tenía chistes para mi más chistosos, tenía formas de hacerme un roast mejor que ellos entonces lo hacía antes que ellos. Así cuando llegaban y antes de que me molestaran yo ya empezaba a criticar su ropa, su nariz, sus ojos… obviamente estaba chiquito y no sabía nada sobre la construcción y cuerpos diversos, pero en aquel entonces era lo más fácil, entonces aprendí a burlarme de mí mismo porque la gente asumía muchas cosas de mi. 

Cuando bajé mucho de peso la gente empezó a tener atenciones hacia mi porque ya no me veían de una manera negativa según sus estándares de belleza y eso era porque me sentía más cómodo. Cuando estaba muy gordo, sentía que no me estaban observando por otras cosas que no fueran las cosas que me hacían ser talentoso, inteligente y demás, mil veces me gusta más que me digan “eres super chistoso” a que me digan “eres super guapo”. Gracias a eso yo me puedo reir hoy de mi fachada, de la forma en la que soy, y de las decisiones que tomo. Me gusta que la gente siempre espere algo de mi y no dárselo, darles todo lo opuesto y diferente. 

Aprendí a burlarme de mí porque la neta si no sabes burlarte de ti mismo te afecta lo que te digan los demás. A mi me dejó de importar eso y decidí que no me definía nada de lo que me dijera nadie, el que se define a sí mismo soy yo. Entonces me puedo burlar de lo que me dé la gana, me puedo burlar de mi cuerpo, me puedo burlar de mi forma de pensar, me puedo burlar de mi carácter o de mi personalidad porque todo eso es mío, entonces a fin de cuentas es un trabajo de amor propio. 

La comedia me sirvió para aceptarme. Fue un proceso muy difícil aceptar mi sexualidad porque pues soy sonorense, el primogénito de la familia, el primer nieto hombre, entonces es mucha carga que desde chiquitos tienen todos expectativas; me da mucha risa que en Sonora la gente es pro vida y súper católica y también le dicen a los niños de dos años “haber besa a tu primita, ¡ay que bonito!” de que es super fucked up y no te das cuenta de esas cosas. Creo que mi seguridad en el escenario viene de que en el escenario ya me siento libre, soy el centro de atención cuando antes no lo era, o si lo era, era negativo. Ahora soy el centro de atención de gente que me quiere escuchar y que disfruta lo que estoy haciendo, creo que ahí fue cuando mi seguridad avanzó. Me siento más fuerte ahora que soy comediante porque es justo lo que siempre estuve practicando, mi mecanismo de defensa siempre había sido la comedia y ahora es mi trabajo. Todos los días es decirme a mí mismo que lo que me devolvió mi seguridad es mi chamba, o sea imagínate eso. 

Foto: Sergio Valenzuela
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Un día decidiste que lo tuyo era la comedia, ¿cómo empezaste a entrar en ese mundo? 

Desde chiquito me di cuenta que la comedia era la forma de salirme con la mía, como era un niño gordito no podía hacer muchas cosas y me bulleaban, aparte soy muy alto, era un niño de 1.60 en la primaria que no quería jugar  deportes y los otros niños heterosexuales me cuestionaban de “por qué no juegas si eres alto y eres hombre”. Así que la comedia siempre fue mi mecanismo de defensa, siempre recurrí a la comedia para  olvidarme de lo que sentía y cuando me sentía en peligro o amenazado buscaba la salida cómica y ridiculizar o hacer absurda la situación. 

Mi primer contacto fue cuando vi Saturday Night Live a los 12 o 13 años, y lo sigo viendo hasta la fecha, y fue como “¡wow!”, veía la camaradería que tenían entre ellos, y cómo hacían que funcionara algo que ellos pensaron, que escribieron y además a la gente le daba risa en televisión, con un público gigante, con celebridades invitadas, entonces dije “wow, esta increíble quisiera eso en mi futuro”. 

Y de hecho nunca pensé en llegar a ser comediante porque  lo primero que les hacen a los artistas en Sonora es decirles “no puedes”. En Sonora sólo hay dos televisoras y esas dos tienen a las mismas personas trabajando ahí por 200 años, entonces realmente no hay mucho donde explorar el lado artístico. Hoy en día estoy muy orgulloso de ver a tantos artistas y gente que se dedica al medio allá en Sonora porque me da gusto que se pusieron a chambear y son gente que sigue promoviendo el arte en Sonora porque sí hay y hay mucho. También hay papás muy miedosos que creen que sus hijos tienen que vivir para tener casa en el Infonavit y criarse con 11 hijos, tener un seguro social y así van a ser felices, cuando en realidad no es el caso. Una cosa es la tranquilidad económica y otra cosa es ser feliz, a veces van de la mano pero no todo el tiempo. 

Cuando llegue a Ciudad de México llegué con la idea de ser director de arte de una agencia de publicidad, me duró dos años y medio eso y después entre a la comedia con Comedy Central y fue muy raro todo. Fui a un open mic y en el lapso de un año hice tres opens, en mi tercer open que ya había renunciado y quería regresar a Hermosillo a vivir y a casame con una mujer. Llegué al Woko (un bar en La Condesa) hice mi rutina, que ni siquiera sabia qué era una rutina nada más me subía a decir tonterías, no carbure qué es lo que iba a pasar y cuando me dijeron “vas a grabar en Comedy Central” dije voy a grabar y ya no hay una carrera de esto y no voy a renunciar a mi trabajo para dedicarme a esto, y pues yo solito me callé la boca. 

Ahora llevo cuatro años viviendo de la comedia y dos años manteniéndome de la comedia. Creo que es importante visibilizar eso, que las personas sepan que pueden cumplir sus sueños incluso si creen que no. Ahorita que hago comedia siento muy raro decir que es mi chamba, es a lo que me dedico, me hace feliz y es por lo que me levanto todas las mañanas y me hace sentir feliz de vivir. Yo no soy más feliz porque soy comediante, soy feliz porque hago lo que me da la gana, soy libre, tomo mis decisiones, no lastimo a nadie, no me friego a nadie, no le doy órdenes a nadie y tampoco nadie me da órdenes. 

Para hacer reír, ¿se requiere empatía? O ¿qué crees que sea eso que hace que la gente conecte y se ría? 

Claro, cien por ciento es la empatía, si yo me identifico con alguien automáticamente siento una afinidad con él. Con la comunidad LGBT+ tengo este clic de “yo sé lo que tu sufres”, de alguna manera yo sé por lo que has pasado entonces te voy a hacer reír el triple. Siento que es bien importante que proyectemos, la empatía es el valor más importante que debe tener un ser humano, siento yo, porque sí es tratar de entender al otro, y no justificar de “yo pienso así”. De alguna manera ser empático te ayuda a entender a otras personas y de alguna manera poder ayudarles. 

Yo empecé mi podcast de amigos imaginarios por eso, porque dije “cómo se sentirá la gente que va a verme a mi show” porque de repente me tocaba que cuando terminaban se acercaban para tomarse foto y me decían “tuve un día muy feo y tu me ayudaste a que se mejorara” y yo decía sí tienen problemas, no es solo público son seres humanos, personas que son como yo. Entonces empecé a preocuparme más por lo que sentían y que por cambiar su sentir. 

Saqué el podcast y le puse Amigos imaginarios porque una vez un terapeuta me dijo “la ansiedad, la depresión, la baja autoestima son amigos imaginarios que si los haces tus amigos está mejor tenerlos de tu lado que ir contra ellos”. Entonces Manzuzu, la hace del amigo imaginario y hacemos debates y platicamos de situaciones reales que nos pasan, hacemos obviamente comedia porque él también es muy chistoso, y a la gente le ha encantado porque conectan. No estoy como Bárbara del Regil diciendo “voy a hacer 14 abdominales para que se me quite la tristeza” ¡pues no Bárbara, no se te va a quitar! De alguna manera hablar de las cosas y sentimientos de las personas ayuda a que canalicen y mínimo se sientan mejor, de alguna manera la empatía ayuda a salvar vidas también.

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