¿Por qué tener sexo cuando puedes comer pastel?

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Mariana lleva un rato en la fila del súper. Con esto de la sana distancia, las filas se han hecho más largas y un poco más tardadas. Como muchas otras personas que esperan su turno para pagar, se entretiene hojeando revistas. Le encanta la moda y leer consejos de belleza, así que los filtra de entre todos los artículos sobre pareja, citas románticas y sexo. “A veces pienso que algunas revistas son más sexo que otra cosa. Mira ésa, por ejemplo me señala una revista donde el titular principal es un artículo sobre cómo tener sexo en cada parte de la casa.  Tal vez soy yo la que lo veo en todos lados, pero siento que vivo en un mundo que no habla mi idioma y para el que soy completamente invisible.”

Mariana es asexual. Hace casi 5 años descubrió que existía el término cuando leyó un artículo en internet, y desde entonces, su vida cambió por completo.  Como ella, entre el 1 y 2% de la población mundial se identifica como asexual, es decir, como una persona que no experimenta atracción sexual o deseo hacia otras personas o que lo experimenta en niveles muy bajos. Esa ausencia o desinterés no les provoca ninguna alteración o malestar, pero en un mundo en el que muchas cosas parecen girar en torno al sexo, pareciera incomprensible que haya quien no le dé ningún tipo de prioridad.  

Cuando estaba en la escuela sentía que no había nada más importante que el fútbol. La curiosidad que mis compañeros sentían por el sexo me parecía exagerada, sobretodo porque pudiendo discutir tantas cosas sobre fútbol y otros temas, insistían en hablar sobre mujeres. Nunca faltó quien me dijera que lo mío era más bien pubertad tardía y que ya llegaría mi momento. Obviamente, nunca llegó, porque sí, me atraen románticamente las mujeres, pero estoy 100% convencido de que nací asexual.

Angel, 34 años.

Why have sex when you can have cake? es uno de los slogans que más divierte a AVEN, una comunidad que, desde su fundación en 2001, ha crecido en varios países e idiomas. Su labor principal ha sido educar, y muchas veces, ha tenido que empezar por los profesionales de la salud que insisten en patologizarles. Gracias a la labor de los activistas asexuales, hoy sabemos, por ejemplo, que muchos de ellos y ellas se ha sentido asexuales toda la vida, y que aunque hay asexuales que no están interesados en tener relaciones sexuales románticas (arrománticos), hay algunos que sí las desean.

La asexualidad, como muchos otros atributos humanos, es un continuo que abarca distintos grupos y posibilidades, y aunque aún existe muy poca investigación al respecto, se piensa que estos subgrupos probablemente abarcan un porcentaje mayor de la población del que originalmente se pensaba. También se sabe que hay personas asexuales que se masturban con frecuencia y otras que experimentan excitación, aunque ésta no está dirigida a ninguna persona en particular (es decir, no desean compartirla con nadie).

Los demisexuales, por ejemplo, son personas que sólo experimentan atracción sexual hacia alguien con quien ya tienen una fuerte conexión emocional y, de hecho, no es raro que estas personas sólo tengan una pareja sexual en toda su vida. En realidad, su respuesta sexual es igual al de las personas sexuales; es decir, se pueden excitar y tener orgasmos, pero su cuerpo no responde a ningún estímulo sexual que provenga de una persona con quien no están vinculados. Es algo así como querer dormirte una siesta cuando no tienes sueño o querer comerte algo cuando ya estás llenísima.

Durante mucho tiempo, en cada cita romántica que tenía, llegaba un momento crítico en el que me tocaba disculparme con la chica que había invitado a salir por no tratar de tocarla. Se volvían conversaciones rarísimas porque yo no conocía la palabra demisexual y sólo sabía que mi cuerpo nunca respondería a las caricias de alguien que apenas estaba conociendo por más que me gustara. No soy mucho de etiquetas, pero descubrir que lo mío tenía nombre, me liberó de la presión y la culpa que sentí por años

Jorge, 26 años.

A diferencia del celibato, que implica la abstinencia del sexo por voluntad propia, en la asexualidad no hay represión de los propios deseos. Aun así, algunas personas asexuales han llegado a reprimirse y han intentado obligarse, sin éxito, a tener una vida sexual “normal”.  Este es el caso de muchos grisexuales, es decir, personas que a) experimentan atracción sexual pero muy bajo deseo sexual a lo largo de toda su vida; b) sienten atracción y deseo sexual pero no necesariamente quieren tener algo con alguien; o c) tienen deseo sexual y disfrutan las relaciones sexuales, pero únicamente en circunstancias muy específicas.

Yo ya estaba casada cuando descubrí que era grisexual. Mi esposo me ha apoyado muchísimo porque me ama y, de algún modo, siempre supo que lo mío no era el sexo. En cuanto a las demás personas en mi vida, ha habido de todo. Desafortunadamente, muchas personas que me conocen y con quienes me abro parecen muy comprensivas al principio; sin embargo, nunca falta quien piense que le estoy tomando el pelo, o peor aún, quien crea que puede hacerme cambiar de “opinión”.

Valeria, 28 años.

Pero entonces, ¿se pueden establecer relaciones de pareja siendo asexual?

Para muchas personas asexuales, encontrar pareja se complica con las estadísticas en su contra. Es decir, la probabilidad de que alguien asexual encuentre a otra persona asexual con quien se pueda entender en el plano romántico es muy baja, y aunque algunos lo logran, muchos otros terminan estableciendo relaciones con personas que no son asexuales. Aquí, el tema de las relaciones sexuales se vuelve una negociación.

Para mí, lo ideal sería tener cero relaciones sexuales… tal vez una muuuuuy de vez en cuando. Con mi novio, que no es grisexual como yo, cada uno ha tenido que ceder un poco. Yo tengo muy poco deseo sexual, así que cuando percibo que en algún momento la idea de tener sexo me puede atraer, aunque sea remotamente, se lo digo. Al final, lo mío no es aversión ni al sexo ni a él.

Angélica, 38 años.

Por último, es importante decir que, para las personas asexuales, la vida es mucho más que una etiqueta que los distingue de otras personas, y que su asexualidad es solamente una característica de las muchas que les definen. 

Lo que me interesaría que la gente supiera es que no se puede ir por la vida suponiendo que todo mundo le da al sexo el mismo valor. El hecho de que alguien no desee conectar a nivel sexual con otras personas, no significa que no pueda establecer otro tipo de conexiones a muchos otros niveles igualmente importantes.

Mariana, 31 años.

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AVEN
Asexuales & Arromántiques Chile
Avenitas
REVA: Red para la Educación y Visibilidad de la Asexualidad
Asexuales México y América Latina

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