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Pingüino: una interpretación nueva y divertida de las artesanías mexicanas

Pingüino: una interpretación nueva y divertida de las artesanías mexicanas

La historia de Pingüino es muy peculiar. En un viaje a Oaxaca, Renata y Santiago estaban en un mercado comprando artículos de barro verde. Renata vio un salero con forma de algo que podría parecer un ave y cuando le preguntó a la vendedora que qué animal era, ella muy segura le contestó que un pingüino. “No hay pingüinos en México y eso es lo interesante. Que cada artesano le da su propia interpretación a su obra.”


¿En qué momento decidieron iniciar Pingüino? 

Pingüino tiene como un año, pero la verdad es que es una pasión que los dos compartimos desde hace mucho tiempo, cuando entramos a la universidad se acentuó nuestro gusto por los objetos mexicanos. Fue hace un año que después de un viaje a Portugal  decidimos empezar un proyecto donde promoviéramos objetos mexicanos que no tuvieran la misma estética que tienen las tiendas de artesanías que tienen piezas muy exquisitas, muy elegantes y caras, nosotros quisimos acercarnos a la artesanía de una forma más divertida, lúdica, irónica y cercana a lo que en realidad es la artesanía, una pieza imperfecta, colorida y muy divertida.

¿A dónde han viajado para traer las artesanías?

Pues ahorita hemos viajado a cinco estados: Ciudad de México,  Estado de México, Puebla, Michoacán y Oaxaca. Por ahora no hemos visitado tantos estados pero hemos ido a muchas regiones de cada estado, hemos puebleado muchísimo, ahí está la variedad. 

¿Cómo es el proceso de selección de las piezas de Pingüino?

Pues la premisa que tenemos es si la tendríamos en nuestra casa o no, de ahí parte. Primero habíamos pensado en cosas que fueran más pequeñas, un poco más enfocadas en turistas, pero al final decidimos buscar un mercado más amplio.

Ustedes pensaban lanzar Pingüino antes del COVID, ¿cómo cambiaron sus planes y qué les enseño esta nueva normalidad? 

En principio Pingüino iba a ser una tienda física, en La Roma, llegó la pandemia y lo primero que hicimos fue paralizarnos porque no podíamos viajar, los artesanos no estaban produciendo, literal no había por donde movernos para seguir con el proyecto. Lo que hicimos fue adaptarnos, la tienda física dejó de ser una opción, entonces migramos a lo digital. 

Tienen una comunicación muy divertida tanto en sus redes sociales como en su página, es una marca que es muy cercana y amigable y te dan ganas todo lo que hay por la forma en la que está exhibida ¿fue idea de los dos este lenguaje?

Si. Básicamente todo lo que sale en Pingüino es idea de los dos. Uno de los pilares de la marca es que tenemos una comunicación muy frontal, queremos ser muy claros con el producto especificando de dónde viene, las medidas de nuestros productos, etc. En nuestro instagram vienen todos los precios de las artesanías porque nos causa mucho conflicto las tiendas en instagram a las que les tienes que pedir el precio por DM, nosotros quisimos ser super claros, tenemos precios muy accesibles, tenemos piezas que van desde los 50 pesos hasta 3,000 o 4,000 pesos. Pingüino es la celebración de la creatividad, ingenio, curiosidad y picardía que tienen los artesanos.

¿A dónde les gustaría llevar Pingüino?¿cómo se lo imaginan en los próximos años?

De entrada es tener una tienda física, en lo personal creo que estaría super chingón tener una tienda donde entres y te abrume. También empezar a nivel nacional y que más mexicanos tengan lo mexicano, porque creo que en parte también de lo que nació Pingüino fue de este enojo de la compra de cosas extranjeras; si fuéramos un país que artesanalmente no produjera nada entiendo que habría que consumir extranjero, pero resulta que vivimos en un país donde hay una variedad inmensa, eso en primer lugar. 

Le pidieron a 11 ilustradores mexicanos hacer su interpretación de un Pingüino ¿cómo fue trabajar con ellos?

¡Estuvo padre! Buscamos gente que admiramos y nos gustara su trabajo, buscamos que fueran de diferentes partes de la República y que tuvieran diferentes estilos. La idea era parecida al concepto a la artesanía que es variada y también la ilustración queríamos que fuera así. Trabajamos con 11 ilustradores, fue super fácil trabajar con ellos, escogimos un gran equipo, al final el resultado fue super bonito.

¿Cuál es su favorito?

Renata:Yo estoy entre dos, me gusta el de Santiago Moyao y el grabado de Felipe Barroso. 

Santiago:A mi me gusta mucho el de Mari Garnica, que es una artista de Oaxaca, es muy caricaturesco y parece de Pingüinos Marinela. Y me gusta mucho el de Omar Quiroz. 

Fue muy sorprendente que a cada uno le diéramos la misma referencia, pero que las aproximaciones fueran diferentes y que cada Pingüino tuviera tanta personalidad. 

¿Cómo es trabajar con artesanos mexicanos? 

Tiene cosas hermosas como que te reciben y te invitan a comer, son muy muy cariñosos. Por otro lado también es una relación compleja, por ejemplo en tiempos de entrega, en pedidos, etc. Porque hay factores externos como el clima, el manejo de los materiales, temas como que no tienen acceso a internet en sus comunidades y no nos pueden mandar una foto para ver el ejemplo que mandamos, no tienen cuentas de banco, no les puedes hacer depósitos, hay de todo. Pero, creo que algo que hemos notado es que las generaciones jóvenes que tienen acceso a un celular son los que hacen todas las transacciones, son los miembros de la familia que hacen la comercialización de las piezas.  

También hay que aclarar que no es tanto que trabajemos de la mano con ellos muy específicamente, porque justo nuestro principio es respetar el proceso creativo del artesano, nuestro trabajo más bien es de entrega, compra y traslado de producto. En Pingüino no queremos romantizar al artesano, y no porque esté mal, simplemente aquí la estrella no es el artesano sino el trabajo que realiza.

¿Cuál sería la regla número uno para vender su trabajo?

Renata: Una de mis reglas personales es sentirme a gusto con el producto y con el precio que le estoy dando. Esa justicia, frontalidad y honestidad de lo que es y lo que cuesta. 

Santiago: Igual, creo que como dice Renata, el estar seguros del trabajo que estás vendiendo, al precio que debe ser. Otra regla es que este es un espacio de mucho respeto, no vamos a permitir de nadie un comentario clasista, racista o algo que no nos guste. 

Ya para terminar me gustaría que completaran la frase, Pingüino es…

Renata: ¡Mexicano! Pingüino es México.

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