La guía (de principiantes) para programar y limpiar tus cuarzos

Ya sea que seas todo un experto en el tema de los cuarzos, o que seas un mero principiante, seguramente has escuchado que estos cristales suelen “guardar” buena o mala energía y que debes evitar que las personas tengan contacto con ellos con el miedo de que puedan “contaminarse” con sus vibras. Sin embargo, debe de quedar claro que energía es energía y que no debe de clasificarse como buena o como mala. Pues para alguien lo que puede ser bueno para otro puede resultar todo lo contrario. No hay parámetros ni reglas, por lo que el concepto de “limpiar cuarzos” no existe como tal. Simplemente hay que tener fe que el cuarzo que hayas escogido, es lo sumamente inteligente como para mantenerse en una frecuencia alta y que te aportará todos los beneficios posibles. ¿Cómo cuidarlos para mantenerlos contentos y serviciales? Acá te lo explicamos:

Programar un cuarzo establece una intención específica y una relación íntima con la persona que lo posee. Lo primero que debes de hacer después de haberlo conseguido es tomarlo con ambas manos e imaginar que una brillante luz dorada lo rodea. Luego tendrás que decir lo siguiente en voz alta: “Programo este cristal para (curar mi corazón / protegerme de las malas vibras / fortalecer mi fuerza de voluntad / darme claridad mental / etc.) por el bien mayor, amor y luz”. Esta es la manera más simple y rápida para programarlos. Si quieres ahondar en el tema, puedes encontrar en libros o internet rituales más complejos y elaborados.

Para limpiarlos o curarlos, antes que nada, debes identificar qué tipo de cristal has obtenido. No todos se pueden purificar de la misma manera.

Agua
¿Por qué? Porque este elemento es el purificador más potente.
Abre la llave de agua y deja que caiga una gran cantidad de agua sobre tu cristal y limpia las asperezas, tierra o polvo que traiga consigo. También puedes sumergirlo en un vaso o recipiente repleto de agua por un par de horas. Si vives cerca de un río o lago, te recomendamos sumergirlo ahí o llenar una botella con este tipo de agua natural para luego remojar tu cristal. No recomendamos el agua de mar porque la sal puede ser muy abrasiva. Ojo, la gran mayoría de piedras pueden sumergirse en agua, pero hay una pequeña selección que se recomienda mejor no hacerlo porque puede disolverse con el paso del tiempo. Investiga cuál es la naturaleza de tu cuarzo antes de aplicar este método.

 

Luz solar
¿Por qué? Porque es una fuente de energía que llena de vitalidad.
Colócalo en un lugar de tu hogar/oficina donde la luz solar esté de lo más radiante. Déjalo reposar unas cuatro horas y ¡voilà! Listo para funcionar. Hay que mencionar que la luz solar puede decolorar o cambiar la tonalidad de tu cristal.

 

Luz lunar
¿Por qué? Porque es un método amigable para todos los cristales y uno de lo más efectivos.
Nadie puede negar que la luna tiene poderes y una gran influencia en todos los seres vivos, sobre todo en las rocas y cristales. Purifica tu cuarzo con un baño lunar al colocarlo cerca de una ventana donde la luz lunar esté en constante contacto con él. Si quieres potencializar los beneficios, procura que sea luna llena o luna nueva.

 

Humo
¿Por qué? Porque purifica energías.
Prende un ramo de tus hierbas predilectas, algún incienso que te agrade o una vela aromática y coloca tu cristal por encima del humo que se produzca. Palo Santo, lavanda o salvia, son una buena opción de hierbas.

Música
¿Por qué? Porque al igual que nosotros, los cristales disfrutan mucho la armonía que suele conseguirse con una canción o melodía.
Ondas vibratorias, la clave que mantendrá a tus cristales contentos. Ya sea con una guitarra, una campana o un simple mantra, el sonido y las ondas que se generan, ayudarán a purificar tu cristal. Realízalo sin pena y con mucha convicción.

Tierra
¿Por qué? Porque este elemento reconecta con la Madre Naturaleza.
Es un ritual que los cristales disfrutan mucho pues regresan a su “hábitat natural”. Entiérralo -no tan profundamente- en tu jardín, terraza o alguna maceta y déjalo ahí mínimo un día entero. Recuerda poner una marca para no perderlo.

 

Sal
¿Por qué? Otro purificante ancestral pero que debe de usarse con cautela.
En un recipiente con agua, agrega un poco de sal de mar y sumerge tu cuarzo por unos minutos (no más de media hora). Como te mencionamos antes, primero deberás identificar qué tipo de cristal has obtenido para saber si la sal no será abrasivo para su superficie

 

Ojalá les funcionen estas maneras para activar sus cristales. Manden sus dudas o lo que les gustaría saber sobre el poder de los cristales.

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