Now Reading
El futuro de la música está escrito en español

El futuro de la música está escrito en español

Ayer, 21 de enero, se estrenó “Lo Vas A Olvidar” la nueva canción de Rosalía en colaboración con Billie Eilish que formará parte del soundtrack de la serie de HBO, Euphoria. Desde hace casi dos años  se rumoraba sobre este junte, sin embargo no se sabía cuándo sería que la canción vería la luz. 

Muchos estábamos a la expectativa de cómo sonaría esta colaboración, la mezcla flamenca que ha distinguido a Rosalía junto a la popular voz y estilo de Billie Eilish. Lo que nadie se esperaba –o al menos me tomó por sorpresa– fue la interpretación en español de Billie. Me dejó sin palabras, sin embargo en los últimos meses no es la primera vez que quedé así de sorprendida al escuchar a artistas top americanos cantar en español. 

 

Retrocedamos un poco musicalmente y recordemos toda esta inusual ola de artistas contemporáneos norteamericanos cantando en español. Si nos vamos cronológicamente probablemente tendríamos que hacer una parada en “Despacito” y la colaboración de Justin Bieber en el tema. Si bien Justin apenas cantó unas cuantas líneas en español, definitivamente “Despacito” fue un parteaguas en la industria musical, ya que debido a la popularidad e inminente éxito comercial, se comenzó a poner un reflector y se abrieron las oportunidades para los artistas hispanohablantes. Incluso, previo a ser electo presidente, Joe Biden en un mitin reprodujo un fragmento de la canción para hacer un guiño a la comunidad latina y más recientemente en su celebración de transición a la presidencia el mismo Luis Fonsi hizo una aparición cantando “Despacito”. 

 

 

Culturalmente la música es parte de lo que acontece en la realidad de la sociedad. Como recientemente declaró Bad Bunny en una entrevista para El País, durante muchos años lograr el éxito como artista latino a menudo significaba “cruzar” al inglés para abrirte camino en el mercado, la tendencia que existía en Latinoamérica de idolatrar a los artistas americanos dictó por mucho tiempo en los medios y el marketing la desaparición del español como el idioma preferido entre los hispanos que residen en Estados Unidos y esto, sin lugar a duda, resonaba en América Latina. Cuando ves artistas como Ricky Martin, Enrique Iglesias o Shakira dejar atrás su idioma de origen y empezar a versionar sus mejores canciones al inglés, definitivamente comienza a permear el inglés como cultura dominante dentro del mercado y la sociedad. 

Las nuevas generaciones y sus discursos en pro de la diversidad cultural están cambiando la historia, y eso ha contribuido a generar una mayor presencia del español en los charts. Según esta columna de Billboard “a medida que los hispanos estadounidenses de segunda y tercera generación adoptan el español en sus propios términos, el idioma está experimentando un resurgimiento en los medios y con ello también en la música”.

Seguir el ritmo de lo que pasó después de “Despacito” es complicado porque pareciera que a diario se manufacturan éxitos musicales, sin embargo podemos vislumbrar lo que se cocinó poco a poco en la música. Desde hace aproximadamente 5 años el mercado musical dejó de pensar en las canciones en español como una posibilidad en segundo plano y empezaron a tomarlo más en serio como una prioridad para sus artistas norteamericanos, parecía que esta ola de nuevo talento hispanohablante empezaba a tomar ventaja.

Como si fuera de esperarse el fenómeno del trap, reggeatón y el nicho de música “urbana” se convirtió en un boom y ganó gran popularidad. Aparecieron en el radar discos como El Mal Querer que causó sensación y Rosalía no tardó en hacerse una exponente viral. Se gestó el fenómeno musical de J Balvin y Bad Bunny, ambos con sus discos solitarios, y como si fuera poco, después pusieron la cereza del pastel con Oasis, el disco colaboración de ambos. Anteriormente era muy raro que las estaciones de radio en Estados Unidos reprodujeran canciones en español, en cambio en los últimos 5 años están reproduciendo éxitos en español cada hora.

Aunque anteriormente apunté que la interpretación en español de Billie Eilish me tomó por sorpresa tal vez era algo que no estaba tan lejano de suceder. Después de que Travis Scott se atreviera a explorar el español en “TKN” con Rosalía y entonar la popular línea “leche con azúcar”, o que The Weeknd decidiera hacer un remix en español –bastante peculiar– de la canción “Hawái” junto con Maluma, e incluso que hace una semana Selena Gomez decidió sacar “De una vez”, un sencillo cien por ciento en español en colaboración con el productor puertorriqueño Tainy y su productora Neon16, solo pone en la mira una tendencia que viene reproduciéndose cada vez con más fuerza y que pareciera está generando una nueva narrativa que pone en la mesa la posibilidad de reivindicación para un sector que antes era considerado como minoría.

 

Empezar a ver estos esfuerzos por parte de los artistas norteamericanos solo me lleva a reflexionar si es que estamos viviendo una época en donde después de tantos años la oportunidad de democratizar el idioma español, no solo en el mercado musical, sino también en la cultura, se pueda vislumbrar. ¿Será que ahora los artistas norteamericanos se verán en la necesidad de aprender español para su público? Como lo dice el título de esta nota realmente tengo muchas expectativas en que el futuro de la música, y de una nueva sociedad, está empezando a escribirse en español.

© Copyright 2020 Romina Media. Aviso de privacidad