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5 pasos para ser eficiente en tu casa y trabajo (y cómo incluir a tu pareja en el proceso)

5 pasos para ser eficiente en tu casa y trabajo (y cómo incluir a tu pareja en el proceso)

Homeschooling. Pandemia. Cocinar. Dormir poco. Parece que este 2020 no descansará hasta desafiarnos por completo. Llevamos más de medio año viviendo en un confinamiento voluntario que ha significado más y más tareas para las mujeres. Si tienes hijos, tus responsabilidades  seguramente se han triplicado. Por si fuera poco, el año escolar se reanuda, ¡sin escuelas!

¿Cómo sobrevives a las responsabilidades de la casa sumadas a las del trabajo, sin dejar tu paz mental en el camino? Es como si estuviéramos en el ojo del huracán sosteniendo más de lo que nuestras manos son capaces de sostener. La realidad es que las mujeres no debemos de sudar más por lograr nuestros objetivos y mucho menos cuando se trata de labores compartidas como lo son los de casa.  Como sabes en esta sección  de Mujeres Visibles de la mano de Secret Desodorantes queremos hacer todo lo posible para disminuir la brecha salarial, y aunque no lo creas, las labores de casa mal distribuídas le impiden a muchas mujeres avanzar y destacar en el trabajo. 

Una de las buenas noticias es que ¡no estás sola! Literalmente estamos pasando por esto en el mundo entero así que quiero darte cinco consejos que, basados en estrategias de coaching, le darán estructura a tus emociones y tareas diarias, ayudándote a ser más productiva.

1. Prioriza, prioriza, prioriza

A veces creemos que todo es urgente, todo es importante, y no nos permitimos fallar en nada. Esto solo te agota emocional y físicamente y terminas haciendo muy poco de todo, o sea nada. Lo contrario a priorizar es ser multitask y aunque eso puede funcionarte bajo situaciones normales, lo que estamos viviendo es todo menos normal. Sabes que me encanta crear planes y listas, ¡son súper efectivas! A partir de ahora te invito a que antes de dormir, hagas tu lista de pendientes para el día siguiente, pero ojo, la clave será cómo calificas cada pendiente: Urgente, Importante, Delegar, Eliminar o Posponer. Ten muy claras estas categorías y al despertar, ataca tus pendientes en ese orden. Si quieres herramientas extras, te recomiendo buscar el método bullet journaling.

2. Delegar no es descuidar

En tu lista hay tareas que etiquetamos como “Delegar” y tienes que ser disciplinada con esto. Delegar una tarea no significa descuidarla, significa que hay alguien más, igual de capaz que tú, que puede hacerlo, Delegar es, en realidad, confiar. Si tienes una pareja, tengan claro qué le toca a cada quién; si tienes la suerte de tener ayuda doméstica, confíale tareas y enfócate en tus  tareas “Urgentes” e “Importantes”. 

3. Conviértete en experta del meal-planning

A mi en lo personal me estresa pensar en planear qué comer tres veces al día ¡todos los días! El meal-planning es una respuesta fantástica para esto; te llevará algunas semanas dominarlo pero la idea es hacer súper una vez a la semana con una lista exacta de lo que necesitarás y utilizar un día de la semana (a mi me funcionan los domingos) para planear tus menús, pre-cocinar lo más posible, y dejar todo listo para que, el resto de la semana te lleve 10 minutos poner la comida en la mesa.  Hay miles de recursos en línea que te ayudarán a convertirte en la reina de planear comidas. 

4. Usa un calendario

Te recomiendo uno grande, que tengas en un lugar visible de la casa para que todos en casa sepan qué les toca hacer o que momentos estás dedicando a labores Urgentes e Importantes. Puedes también hacerlo digital (Google Cal es buenísimo y tiene App móvil) y sumar a todos aquellos con quienes compartes actividades: pareja, compañeros de trabajo, hijos, ¡todos están invitados! Hazlo el domingo en la noche o el lunes en la mañana para que tengas toda tu semana clara y organizada. Si estás trabajando full time desde casa y cada día sientes que tienes menos tiempo, Zol Larice tiene un método interesante. Divide tu día en Antes, Durante y Después del trabajo. Piensa cómo puedes acomodar actividades en esos tres momentos del día:

Antes del trabajo: levántate solo veinte minutos más temprano y úsalos para hacer una rutina de ejercicio.

Durante el trabajo: elige convertir algunas video-conferencias en llamadas telefónicas para que tengas oportunidad quizás de poner la mesa, calentar la comida, o amamantar a tu bebé. 

Después del trabajo: sé que estarás agotada pero quizás si adelantas la hora de dormir de tus hijos puedes leer media hora, tomarte una copa de vino o hacer un Zoom rápido con tus amigas. 

5. ¡No pierdas la inspiración!

Este paso es el más abstracto pero el más importante. ¿Sabes cómo al inicio de una meditación o una clase de yoga, eliges una intención? Haz lo mismo con tus días, así cuando sientas que quieres tirar la toalla, puedes recordar por qué estás haciendo todo esto, ¿qué hay al otro lado de tanta responsabilidad?, ¿cómo te proyectas al final de un día exitoso? Visualízate en tu mejor versión y sé tu propia inspiración.

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