Bárbara García sobre renacer y evolucionar

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Hace tres años, Bárbara García estaba festejando su cumpleaños 27 en Los Cabos con sus amigos.  Ese cumpleaños prometía mucha fiesta y diversión en la lancha que Bárbara había rentado para su festejo. “Estaba en una buena etapa de mi vida, me había independizado y financieramente me estaba yendo muy bien.” Ese día Bárbara se aventó al agua y fue succionada por la propela de la lancha, un accidente del que casi sale sin vida. Afortunadamente se salvó, pero perdió su pierna derecha y la movilidad del pie izquierdo. Para Bárbara ese evento la hizo renacer. Tres años después es campeona de surf adaptado, vive en Ensenada y volamos a La Baja para entrevistarla y que nos platicara su historia, que es absolutamente inspiradora. 

Traje de baño: Instrínseco

¿Cuando empezaste a surfear?
Más o menos a los 22 años, en Ensenada. Empecé por un novio, siempre termino haciendo cosas porque mi novio lo hace (risas), mi abuela dice que todo bien mientras no tenga un novio torero porque sino ahí voy a andar toreando. Así empezó una pasión chiquita, igual siempre me ha movido mucho el mar y las actividades que me hacen retarme a mí misma. Soy Leo entonces soy intensita, me gusta sobresalir y andar brillando. 

Terminé mi relación y me mudé a  Los Cabos, una ciudad de puro surf, se respira y se come surf, entonces lo retomé y seguí con mis ondas del agua y del fútbol al mismo tiempo, y poco a poco se fue convirtiendo en algo más constante. 

Dos años después fue el accidente en el que perdí una pierna, y a partir de ahí supe que se había despertado algo muy chido en mi: decidí que no iba a dejarlo y empezó una historia nueva. Una de las primeras cosas que pensé después de mi accidente fue ¿cómo voy a volver a surfear? ¿Cómo le voy a hacer para volver al agua? Incluso, ¿cómo voy a caminar al mar? La mitad de mi cuerpo derecho no iba a tener sensaciones, tampoco mi pie izquierdo y me taladraba la cabeza la idea de no sentir nunca más la arena. A partir de ahí dije “tiene que haber una manera en la que pueda volver entrar al mar”.

El surf más allá del deporte es un estilo de vida, ¿qué es lo que más te atrae de la cultura del surf?
La claridad que te da estar en el agua, el instinto de supervivencia. Yo pienso que te logra acercar a tu ser más puro, en el agua te encuentras y también encuentras lo que no te gusta.

Protector solar y After Sun Jelly de Oriflame

¿Qué cosas en el agua has encontrado de ti que no te gustan?  
Que soy bien desesperada. No tengo la capacidad de esperar, siempre quiero todo al momento y el surf me ha hecho aprender a esperar: esperar mi ola, esperar debajo del agua. Me ha regalado paciencia, realmente te enseña mucho, es muy inspirador surfear.

Foto: Jesús Salazar | Moda: Bata, Tommy Hilfiger. Traje de baño, Aerie. Accesorios, Juliet Aurel

¿Cómo fueron esos primeros días cuando supiste que tu vida estaba cambiando profundamente? ¿Cuáles fueron las emociones y en qué te apoyaste?
Tuve mucha oscuridad pero también hubo mucha luz, y de lo que más me apoyé en ese momento fue en las personas que estaban a mi alrededor. Pienso que una de las cosas que más me dolieron fue ver llorar a mis abuelos, me sentía muy culpable, no tanto porque haya sido mi culpa porque fue una imprudencia lo que cometieron, pero tuve que encontrar mucha fortaleza en mi y apoyarme un chingo en mi familia y amigos porque no había más. Dicen que mueres y te vas solo, pero el caminar con amor, yo pienso que es de lo más bonito de la vida.

Compártenos esa anécdota que me platicaste con tus primas, porque no es para reírse pero todas las circunstancias lo hicieron muy cagado. Algo que amo de ti es que tienes un sentido del humor muy chingón y te ríes de cosas que no le darían risa a mucha gente, es un tipo de humor oscuro. 
Bueno, mi prima Brianda me cuidó por un año entero y a veces nos sentábamos a tomar té y recordar anécdotas. Entonces ella cuenta que estábamos en el hospital, yo estaba toda sedada, y todo el mundo me estaba haciendo trencitas y apapachando y mi otra prima, Mayte, me puso música de yoga -que quién sabe de dónde sacó- seguro era una playlist de Spotify para cuando andas bajoneado. Pero lo habían hecho todo de una forma muy linda para que tuviera un momento de paz y me relajara… y de repente, -yo no recuerdo la neta siento que no era yo- pegué el grito de “¡Déjenme en paz, déjenme ya el pelo y la pinche música, ya!” Hay cosas muy cagadas que me pasaron y que me platican pero yo no me acuerdo.

¿No te acuerdas de la mayor parte de ese mes? 
Según yo tengo recuerdos de todo, pero hay cosas que me cuentan y me quedo de “¿¡what!? ¿En qué momento pasó eso?” En ese tiempo escribí muchas notas de agradecimiento que no le entregué a muchas personas, porque toda mi familia se juntó para recaudar dinero y yo hice unas cartitas en agradecimiento pero no me acuerdo si las entregué, ni qué fue lo que les escribí. Fue un momento en el que me desconecté de mí pero volví.

Me dijiste que pasó como un año entre terapias y regresar a tu casa para que decidieras regresar a surfear de nuevo. ¿Te acuerdas de ese día en el que decidiste regresar a surfear?
La verdad es que es muy nuevo lo que te voy a contar. Me había quedado de ver con mi actual novio en la playa y yo sabía que él surfeaba, pero no sabía si él estaba enterado de que yo antes surfeaba. Nos quedamos de ver en un restaurante enfrente de la playa y le dije “oye, ¿Me puedes meter al mar?” y me hizo cara de ¿¡Qué!?, él no tenía ni idea de mis lesiones pero sí sabía de mi accidente.

Él me metió al mar porque se lo pedí y porque yo tenía la seguridad que con él no me iba a pasar nada, sabía que era super pro para surfear. Me metió con su tabla y me dijo “¿Le quieres dar?”, le respondí que sí, lo intente, caí de panza y dije “La voy a armar porque la voy a armar”, y no me fue del todo mal, me sorprendí de mí misma. Todas mis amigas estaban desde afuera viéndome y seguro pensando “¿Y a esta qué le pasa?”.

¿Y qué fue lo más difícil? Aparte de lo obvio, tuviste un accidente, venias de recuperación, ¿qué fue lo más difícil a nivel mental? 
Adaptarme. Adaptarme a que no me iba a parar en una ola, fue un proceso en el que tenía que descubrir cómo lo iba a lograr, si acostada o de rodillas, no sabía cómo lo iba a hacer. Empecé a hacer un montón de research de surfistas en todo el mundo y me encontré con una comunidad de donde ahora soy parte. Mi equipo es de surf adaptado, soy la única mujer y es una comunidad bien bonita la neta.

Y, ¿por qué eres la única mujer? ¿Por qué no hay más mujeres en el deporte? 
Seguro debe de haber más mujeres que lo quieren, yo conozco a dos, pero igual tal vez por diferentes circunstancias no lo han podido hacer. Yo tuve la suerte y la fortuna de haber conocido el mar antes y haberlo desarrollado. Siento que también hay una falta de inclusión por parte de nuestra nación, como que apenas ahorita nos están tomando en cuenta y volteando a ver para hacer competencias y en general en el deporte. Nosotros tenemos que incluirnos en competencias en el extranjero porque aquí en México no hay. 

Hubo un primer nacional de surf adaptado y se hizo la convocatoria pero no se hizo tan pública y la comunidad es muy chiquita, pero la idea es que se sumen todos los que quieran y hacer de esto un equipo gigante, nosotros vamos al mundial y tienen todas las categorías, aquí solo dos que tres. 

Estaría súper padre que se integraran un chingo de morras más, yo encantada de ir con más, de ayudarles y enseñarles lo que yo sé; y si no lo saben y acaban de entrar en este mundo de la discapacidad, ¡pues que le entren! porque es muy bonito ser parte de algo. 

Traje de baño de H&M

Oye, ¿crees que hay machismo en el surf? 
Sí, pero igual no sé, como que muchas veces me ven y se sorprenden pero nunca me dicen nada. Antes los hombres hacían la distinción de “pues es morra”. Por su fuerza, y claro su habilidad para ellos es muy fácil robarse una ola, pero por ejemplo tengo una amiga que le dicen La Sheriff de La Roca, porque es un punto en Los Cabos donde ella era local y  siempre estaba ahí, y es super respetada porque si le quitas una ola ella va y te dice “oye era mi turno”.

¡Ah es verdad que tienen que esperar para tomar una ola!  ¿Por qué hay turnos?
Porque es un punto y siempre está saliendo una ola en el mismo lugar, son como reglas o códigos de cómo estar en el mar. Aparte el surf es super egocéntrico siempre estás presumiendo de “¡viste la ola en la que estuve!”, más los hombres, las morras no somos tan así. 

O sea las mujeres son un poco más emotivas, o incluso románticas
Si, la neta sí. Totalmente. 

Competiste este año para Surfing Championship en La Joya, ¿cómo te fue, qué tal la experiencia?
¡Estuvo muy chingón! Me moría por ir y la neta me impresioné de la cantidad de gente que había. La gente que conocí fue súper linda, el nivel del tipo de competencia… pues te digo, fue el nacional en Puerto Escondido y un desmadre total, llego a La Joya y los jueces de primer nivel. 

¿Entonces estamos a años luz para llegar al nivel de Estados Unidos?Pues, realmente solo falta organización y que les importe, eso es todo. Porque si no te importa, no te pones la camiseta y no le pones amor pues no se va a armar. Y pues, no se si es el mexicano, pero hay veces en que las cosas son muy “yo, yo, yo” ¿y los demás qué? 

Falta que les importe un poquito más en general, no solamente los deportes adaptados.

¿Qué fue lo que te llevaste de ese torneo?
La empatía, hay veces que piensas que te ha pasado lo peor o que no puedes y al final te encuentras ayudando a otro que lo necesita, es como una cadenita de amor la neta. Y sales con un chingo de amistades,  la verdad es que hice bastantes. 

¿Qué son los límites para ti? 
Pues… no tengo límites la neta (risas). A lo mejor se escucha muy inspirador, hay veces en las que yo misma me pongo trabas, pero los límites para mi igual son super sanos. Siempre debes de cuidarte a ti, tu ser tu alma y tu cuerpo. Si sabes que vas a valer madre en algo pues ponte a pensar en las consecuencias.

Bata: Tommy Hilfiger , traje de baño: Aérie, accesorios: Juliet Aurel

¿Y los límites mentales?
Pues yo pienso que igual no es una idea que te creas tú, no es un límite que tú te estás creando pero la mente te juega y te pone. Hay que hacer una introspección, no sé cómo responder con algo conciso pero la manera en la que trabaja mi mente es así. 

¿Te sientes más fuerte que antes?
Sí, emocionalmente mucho. Yo pienso que de las cosas que más me podrían dar para abajo es cuando no se materializa algo que yo pensé, pero igual también me volteo a ver y digo “güey, no mames”, yo creo que ya pasé -espero- lo más oscuro que va a pasar en mi vida porque al final vi la luz pero estoy aquí. 

¿Qué ves hoy que antes no veías?
Un chingo de amor propio. No sé, te podré enseñar fotos de como estaba mi abdomen, mis brazos bien marcados y aún así no me veía como realmente me debería de haber visto, siempre estaba buscando algo más, y me ignoraba hasta probablemente ni me cuidaba. Los últimos años de mi vida pre accidente siento que me prepararon bien cabrón para ser quien soy hoy.

Empecé a alimentarme mejor, a hacer más ejercicio, a saber llevarme con las personas, a no vivir en un mundo de caramelo y darme cuenta y todo tiene consecuencias. En eso ¡pum! me pasa el accidente y lo primero de lo que sí me acuerdo es que mi cuerpo sufrió muy cabrón, fue mucho trauma. Deja tú lo mental, mi cuerpo quedó hecho un desmadre, me tuvieron que volver armar. Me dio un chingo de amor propio; muy cabrón.

Hoy que ves esas cicatrices ¿qué te dicen? 
Creo que las sé portar muy bien porque no me da pena ponerme traje de baño. Me acuerdo que una vez mi mamá me dijo “oye te compré esta cremita para tus cicatrices” y yo pensé: ¿para qué?, más bien cuando me las toco yo pienso pobre de mi piel, o sea pienso más en lo que sufrió y cómo se regeneró para que esté bien. A lo mejor se escucha muy pretencioso pero hay un chingo de abundancia en nosotros. Cada pelo, cada vellito, cada célula, cada parte que se formó, ¿¡por qué lo hizo, cómo llegó a estar así!? 

Creo que vivimos en un país y en un mundo cero inclusivo. ¿Sientes que cambió la gente alrededor de ti? 
Pues a mi la neta me han pasado cosas de llorar… una vez estaba afuera de un Costco yo traía silla de ruedas porque no caminaba como ahorita lo hago y veo a una señora bien tendida con su carrito caminando con todo, y nosotros estábamos esperando un handicap (el lugar de estacionamiento para sillas de ruedas) en eso me le quedo mirando y la señora ya venía bien emputada porque pensaba que yo la iba a chingar, y sí, estaba en un handicap sin necesitarlo. Se sube la señora a su coche y saca toda enojada el carro, baja la ventana y me dice “pues ya ni por lo que te pasó se te quita la caca del cerebro”, y me quedé sorprendida. Aparte me empezó a discutir que la habían operado de la rodilla, y yo de…  ¡Pues no más quería venir al Costco! Ahorita no me puedo acordar de todas pero me han pasado varias cositas así.  

¿Y qué haces tú para cambiar esa situación?
Pues no ponerte al tiro, ¿para qué vas a pelear? Esa persona está peleando contra sí misma y quién sabe qué pedo trae ahí. Justo me acabo de acordar de otra anécdota: iba saliendo del estacionamiento, me subí al coche porque obviamente yo manejo pero me estacione en un handicap porque tengo mi tag de que lo necesito. Iba saliendo bien campante y va saliendo una señora del Oxxo y me tiró una mirada matadora de “pinche morra ni tienes nada” y aquí es donde yo digo ¿por qué me voy a parar, bajar mi ventana y decirle “señora, mire no tengo una pierna”?.

Sudadera: Tommy Hilfiger

Daniel Goméz de la Vega me explicaba el porqué la gente no se tiene que estacionar en un handicap, porque los espacios son más grandes y sino no pueden bajar.  ¡Yo no tenía idea, perdón pero nunca en mi vida me lo cuestioné! Y pues sí; no te puedes ir peleando con todo el mundo porque habrá gente que nunca va a entender. 

Y por ejemplo Daniel sí necesita el espacio, yo hago lo que puedo con el espacio que tengo, pero me ha pasado que estoy en handicap y llega un cabrón ¡y no puedo bajar! porque tengo que bajar, poner la pierna en el piso y hacer mil cosas. 

¿Crees que vivimos en una sociedad donde escondemos a las personas con discapacidades?
Si, la gente cree que no existimos. Pero igual, aquí estamos nosotros y podemos trabajar con eso, ¿qué hacer? ir a las escuelas y a los niños decirles “veme, esto es lo que hago, y si por alguna razón, espero no te pase o a alguien cercano a ti, pero puedes estar consciente de que no pasa nada, y si pasa nos la rifamos.” 

¿Quiénes son las mujeres que te inspiran? 
Tú Romina (risas) 

¡Ay te amo! (risas) ¿pero aparte?
Podría empezar por mi familia, mi mamá y mi abuela. Yo le tengo un chingo de lealtad a mi abuela, yo creo que por eso no pienso en casarme ni tener hijos porque se sacrificó mucho por su familia y es una persona muy inteligente, y es del 30 y tantos. ¡Estudió! En esos momentos, ¿qué mujer estudiaba? Bueno, y mi mamá es una chingona la neta se la rifa, siempre desde morra he dicho que quiero ser como mi mamá y yo siento que todavía no la alcanzo. 

Y alguien que podrían todos conocer pues está cabrón porque pienso mucho en mujeres de mi familia. Hay una persona que sobrevivió un cáncer y que se lo quitó ella misma, no la conozco pero leí su historia, se llama Anita. Ella estaba a punto de morir, ya todos sus familiares estaban a su lado despidiéndose y ella en algún momento, no se donde estaba, pero regresó porque así decidió hacerlo, y dijo que estaba muy a gusto donde estaba pero quiso volver para contar que la neta el poder está en ti, literal. 

¿Tu tienes claro el por qué regresaste? ¿Piensas que tienes alguna misión?
Creo que todavía me estoy redescubriendo porque cada día digo “¡qué pedo!” desde cosas muy sencillas como el bañarme yo sola, porque antes todo era “por favor me puedes ayudar” y ahí mismo es donde dices “ok, esta es la persona que soy ahora, esto es lo que estoy haciendo y estoy ayudando a gente”. Básicamente es eso, ayudar a trascender. Es lo que dices, mucha gente aun no esta despierta y yo ya desperté, sigo buscando ese camino porque igual sigo buscando una espiritualidad, no he ido mucho al psicólogo, la neta, pero igual leo mucho sobre autodescubrimiento y eso me ayuda mucho. Creo que ahorita el inspirar me llena, yo ni hago nada yo solo despierto y aquí estoy y hago lo mejor que puedo con mi vida y si yo te estoy ayudando de esa forma, ¡a huevo! Siento que la vida no es más que compartir. 

Gracias especiales a Oriflame por el apoyo para lograr hacer esta portada y llevarnos hacia Bárbara.

Romina Sacre

Emprendedora, escritora, abrazaperros y fan de la comida. Me gusta viajar y contar historias. No me tomo muy en serio.

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