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3 acciones que debes palomear antes de renunciar

3 acciones que debes palomear antes de renunciar

¡No te aceleres! Decidir renunciar a tu trabajo puede venir por varias razones, ya sea que tengas un proyecto en mente, una situación personal que atender o de plano ya no soportas a tu jefe. ¿Estás en una situación así?

Lo primero que te recomiendo es tener fe. Confía en ti, confía en tu decisión, confía en el universo y enfoca todas tus energías en el deseo superior que tienes. Si empiezas a tirar balazos por todos lados, desperdiciarás el ímpetu que te ha hecho tener el objetivo de renunciar a tu trabajo, a ese ingreso seguro con el que puedes planear.

Renunciar a la supuesta seguridad que te da un trabajo no es una decisión fácil. Siempre he pensado que, para lograr cosas extraordinarias, hay que estar dispuesta a hacer lo extraordinario. No cualquiera se avienta a perder un ingreso fijo, una quincena amarrada que cae en tu cuenta y que te permite planear. Pero, visualízate, imagínate realizando ese sueño que te está motivando a pensar renunciar. ¿A poco no se siente increíble? Esa emoción y esas mariposas en el estómago son lo que te llevará a lograr lo maravilloso que tienes planeado. Aférrate a tu idea y no la sueltes.  

Pero, antes de renunciar, ¿qué debes de tomar en cuenta?

  1. Respira, siéntate y haz números. Por lo menos ten ahorrados de 3 a 6 meses, lo que te cuesten tus gastos necesarios como te lo platiqué en “Finanzas con ¿con manzanas?: Tres formas de distribuir y planear tus gastos”. Los gastos necesarios son la renta o hipoteca, luz, gas, agua, internet, alimentos, transporte y artículos de limpieza. Ten en cuenta que lo más seguro es que no generes ganancias durante ese tiempo, así que deberás de tener en cintura tus gastos voluntarios, como la televisión por cable, cafecitos, comidas fuera de casa, ropa, diversión, etc. ¡Tu gente lo entenderá y te apoyará!
  2. ¡Haz cuentas de lo que te toca! Lo que te corresponde al renunciar voluntariamente es un finiquito. El finiquito corresponde a los días trabajados y no pagados del mes así como tus pagos anuales proporcionales como vacaciones, aguinaldo, vales, comisiones, bonos, fondo de ahorro, utilidades, etc. Esto debe ser aparte del ahorro que te comenté en el tip #1.
  3. ¿Tienes un “side business” o un hobby al que te quieres dedicar y no sabes cuándo es el momento correcto para renunciar? Seamos claras, si estás sirviendo a dos amos difícilmente alguno de los dos prosperará, pero como te platiqué arriba, hay que estar dispuesta a hacer lo extraordinario. El día tiene 24 horas divididas en 8 horas de sueño, 8 horas de trabajo… y ¡8 horas que tienes para crear! Créeme que sí se puede. Haz cada día algo que te acerque a ese objetivo. Si realmente esperas cubrir el 100% de tu ingreso actual para poder renunciar, difícilmente lo vas a lograr. Aplica la regla del 30%: En el momento en que ingreses el 30% de tu sueldo con tu proyecto (sumado con los dos puntos anteriores), es el instante correcto para renunciar. En ese momento entras al punto de quiebre de poder hacerlo crecer y no sólo ganar el 100%, ¡sino mucho más! Tu proyecto necesita toda tu energía puesta en él.

    Estás a punto de aventarte al vacío y sentir esa caída libre. Si lo sientes dentro, si tu corazón te lo dicta, y si el universo te está dando mensajes, tómalo. De corazón, espero que estos tips te sean de utilidad y tomes la mejor decisión.

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