Lo que nadie te dice de ser mamá

Mi amigo Rodrigo Nava me presentó a Ricardo O’Farrill, y Ricardo me presentó a Sofía Niño de Rivera. Nos caímos bien, intercambiamos teléfonos y de ahí nos volvimos amigas. Aunque nos reímos de mucha tontería, tenemos pláticas bien intensas, de nuestros perros, y jamás se me va a olvidar que fue la primera en buscarme cuando lancé rominasacre.com, mi proyecto en solista (por decirlo así). “Quiero felicitarte por tu página, si necesitas algo, cuenta conmigo”, me dijo. Fue de las primeras  invitadas a Caras Vemos y meses después cuando hice mi primer show en vivo, ella fue la invitada de honor. Siempre voy a estar agradecida con Sofía por ser tan generosa.

Y yo he sido testigo de varios de sus momentos más importantes, su primer Auditorio Nacional, donde se me enchinó la piel al verla parada ante 10 mil personas. También estuve el día de su boda donde Jorge y ella irradiaban felicidad. Sofía se merece todas y cada una de las cosas buenas que le han pasado porque le ha chingado para tenerlas. Logra lo que quiere, y para mi, ese es el éxito. Hoy que la veo en esta nueva etapa de mamá, y veo como se le cae la baba con su hija (a mi también se me cae), me da una ternura que no puedo explicar.

Así que cuando pensé en quien quería en la portada de mayo, a una mamá que admirara y que nos fuera a soltar la sopa acerca de la maternidad, inmediatamente su nombre se me vino a la mente. No sabía si iba a aceptar, su bebé acaba de nacer en marzo, sabía que estaba complicado pero no perdía nada. Cuando me dijo que sí, grité de la emoción.

Durante el shoot, yo me encargué de cargar a la bebé (lloraba y ya se imaginarán mi angustia, ¿qué hice mal?) “Su llanto, no es tu fracaso”, me decía Sofía, y ahí sentadas en la mesa del comedor del fotógrafo Esteban Calderón empezamos a platicar.

 

¿”Lo volvería a hacer” tu nuevo show va a hablar sobre tu experiencia como mamá?

Nunca he sido esa persona que sólo habla sobre maternidad, pero una parte de mi show sí habla de todos los cambios que he tenido en este último año: Me dieron el anillo, me casé, me embaracé… Todo en cuatro meses. Pero no quise hacerlo únicamente sobre eso. No fue un accidente, todo fue a propósito. Cuando tienes cierta edad y ya sabes lo que quieres, no tienes porqué esperarte. Nosotros ya habíamos viajado, ya vivíamos juntos, no había razón para esperarse.

Alguna vez me dijiste que lo que más trabajo te costaba era aprender a vivir en pareja porque eras muy feliz viviendo sola….
Tu pareja siempre es tu espejo y después de tener un bebé, ese sí te enfrenta a todos tus miedos, tus demonios pero también un espejo de todas las cosas positivas. La vida es decidir cuántos escalones quieres crecer.  Yo quise tener hijos hasta que conocí a Jorge, si no hubiera sido con él no hubiera pensado en tenerlos.

¿Te preparaste para el parto?
Compré los libros  pero no los terminé porque llegó un punto en el que me asusté de todo lo que decía, entonces preferí experimentarlo sin ninguna expectativa. Yo creo que por más que leas hasta que no estás ahí no tienes ni idea de nada.

Foto: Esteban Calderón | Hair: Alejandro Iñiguez| Mua: Mac Cosmetics| Blusa: Pink Magnolia

¿Es verdad eso que dicen que cuando tienes un hijo es amor a primera vista? 
No sé si sea una regla general, creo que sí es amor a primera vista, porque lo amas desde que lo ves pero no se compara con el amor que sientes por tu bebé después, y cuando crees que ya no lo puedes querer  luego te cagas de miedo de cómo la amas. ¡Qué miedo amar tanto a alguien! Está horrible esta comparación que voy a hacer, pero a mi me pasó con Oli mi perro, fue el primer ser vivo que estuvo bajo mi cuidado, lo amaba tanto que decía que miedo amar tanto a un perro, luego tienes un hijo y dices “Ah no mames, esto si está cabrón.”

Te cae el veinte como hasta el mes porque entras como en un estado en el que tienes que hacer que esta persona sobreviva, entonces estás como en piloto automático. Que no se muera, que no la ahogue, te dedicas a que sobreviva (se ríe). Jorge y yo le poníamos un gorrito para dormir hasta que después nos dijeron que no la podíamos dormir con gorrito porque a veces se les baja hasta la nariz y como los bebés no saben respirar por la boca, se ahogan (se ríe). 

También me volví adicta a comprar en Amazon (se ríe). El primer mes llegaban cajas y cajas de compras que hacía mientras le daba de comer en la madrugada cuando claramente no estaba en un momento de lucidez. Me acuerdo que lo primero que compré fue un cojín para apoyarte mientras lactaba, claramente la podía acostar en un almohada normal, pero pues esa era para bebés, tenía elefantitos, era de color gris… Nunca la usé. Luego compré otra almohada en la que metes el brazo mientras le das de comer….la usamos para todo menos para eso. 

La peor compra fue una cobijita que es para envolver al bebé, se supone que necesitan sentirse un poquito apretados como si siguieran en el vientre, entonces los haces taquito con la cobija, pero Jorge y yo no sabíamos cómo hacerla taquito, entonces encontramos unas cobijas que ya venían con la forma del taquito y lo único que tenías que hacer era pegar las esquinas con un velcro que trae ya pegado.  ¡LA PEOR COMPRA! Porque claro,  una vez que tu bebé ya está hecho taco y dormido, si por alguna razón  necesitas acomodarlo el velcro hace un ruido que termina por despertarlo y ya valiste, entonces nunca lo usé. 

Sofía Niño de Rivera

También me regalaron el Ferrari para bebés de Fischer Price, que es una mecedora pero tiene luces y sonidos de la naturaleza, una cosa muy elaborada; a mi bebé le caga. Lo que le gusta es una silla de tela que tengo en donde la arrullo con el pie y listo. 

En redes sociales has sido muy cuidadosa con lo que compartes de tu bebé…
Yo creo que se nos olvida que los bebés son individuos que van a crecer y algún día serán adultos, yo tomo decisiones por ella que evidentemente ahorita no puede hacer, pero yo tengo que cuidar su privacidad porque es una persona que no tiene poder de decisión, entonces tengo que ser muy cuidadosa porque se cómo es la gente en redes sociales y no tengo ningún derecho a exponerla sin su permiso.

Foto: Esteban Calderón | Hair: Alejandro Iñiguez| Mua: Mac Cosmetics| Vestido: Abel López

¿Qué te han enseñado estos meses?
He aprendido lo que es ser paciente, entender que tengo cero control sobre las cosas, CERO. Este tiempo me ha enseñado a no ser egoísta, no hay espacio para eso. Cuando la gente me platica que quiere tener hijos lo único que les pregunto es: ¿Estás listo para no ser egoísta nunca más en tu vida? Tu tiempo ya no es tuyo. Si yo no tuve hijos antes fue porque justo no estaba lista para darle mi tiempo a alguien más, en el momento en el que dije ya viajé, ya hice, ya salí, casi casi  que  “ya me doy hueva”, entonces ahí fue cuando decidí que tener un hijo. 

Estos meses también me han enseñado que no estoy tan pendeja (ríe), soy más inteligente de lo que pensé. De verdad, me sorprende lo cabronas que somos como mujeres. Creció una vida en mi cuerpo, luego la saqué, le puedo dar de comer  de mi cuerpo, yo tengo la capacidad para hacer que un bebé sonría, se duerma…Jamás pensé que iba a poder hacer esto.

A veces la gente dice cosas bien imprudentes, ¿qué te han dicho desde que te embarazaste?
 Por ejemplo me han preguntado que cuántos kilos subí. Cuando estaba embarazada me decían que si iba a tener gemelos. También te preguntan cosas muy personales que si no estás compartiendo es por algo, tipo: ¿Y le vas a dar pecho? ¿Va a ser parto natural o cesárea? Sería mejor que te preguntaran si estás bien, cómo te sientes…

¿Que cosas no valorabas antes que ahora sí?
Mi tiempo y mi cuerpo. Cuando estaba embarazada e iba viendo como mi cuerpo crecía y fui engordando veía mis fotos de antes y decía: “¡¿Por qué me quejaba antes de esta lonjita si estaba muy bien?!” Las mujeres somos así, siempre nos andamos viendo el defecto.  Dormir, lo daba por hecho… Mi vida ha cambiado significativamente. Mis mañanas ya no son mías, claro que conforme crecen vas logrando hacer más cosas, pero hoy en día llegan las 8pm y ahí empieza mi tiempo libre. Todo se trata de tu bebé. Siendo una mujer independiente, que trabaja, viaja, que haces ejercicio y no poder hacer lo que se te da la gana es muy difícil, pero como tome la decisión de ser mamá de manera muy consciente entonces me cuesta menos. Como pareja te tienes que adaptar cabrón a un bebé, te cambia toda la dinámica. Las decisiones ya las hacen en conjunto sobre una personita y creo que para el hombre sí debe de ser difícil porque la mujer está enfocada 100% al bebé entonces de alguna manera los primeros meses ellos pasan a segundo plano, por eso creo que es muy importante tener una pareja que te apoye y que agarre la onda.

Siento que cuando tomas la decisión de ser mamá debes estar consciente que tu vida pasa a segundo plano, y no es algo malo, es otra etapa, como el ave fénix, te quemas y renaces en otra forma. Este intento por regresar a “ tu cuerpo de antes”  es imposible, no vas a recuperar el cuerpo de antes porque de todas formas ya es otro cuerpo, ¿me explico? Ya mantuviste una vida ahí adentro. Los cuerpos perfectos después del embarazo no existen. Es una locura la presión que nos pusimos como sociedad, es como si quisiéramos ponernos la meta de “cómo ser infelices continuamente” poniéndonos metas imposibles de alcanzar, solitos creamos esa distorsión de la realidad.

Foto: Esteban Calderón | Hair: Alejandro Iñiguez| Mua: Mac Cosmetics| Vestido: Abel López

¿Qué consejo le darías a las mamás primerizas?
 Cágala tu solita. Deja de leer todos los libros, deja de escuchar a todo el mundo sobre lo que tienes o deberías de hacer. No hay forma de prepararte para todo hasta que lo tienes y seguramente la vas a cagar. Yo no ponía a mi hija a que repitiera la leche el primer mes porque pues no sabía, y la pobre no podía dormir  y yo no sabía porqué, hasta que la enfermera nos dijo. Permítete cagarla sin culparte, se la mamá que tú vas a ser, no hay un sólo libro que te diga el tipo de mamá que vas a ser, eres única y así serás como mamá. Rodéate de mamás, sí necesitas el núcleo de la gente que está pasando por lo mismo que tú.

Su bebé empezó a llorar y Sofía dijo: “Tiene hambre.” Y en efecto, tenía hambre. Y yo solo pensaba, que si algún día cambiara de opinión, si algún día decidiera ser mamá, me gustaría ser tan relajada y neta como ella, ¡ah! y que de paso me tocara una bebé tan bien portada. Tal vez, lo único que no haría, es tener una reserva de leche materna en el congelador como lo tiene Sofía. “Me volví en acumuladora de leche, ahora soy la Golum de la leche materna, hasta me deshidraté”, se ríe.

¿A alguien más le urge ver su nuevo show?

Romina Sacre
Romina Sacre

Emprendedora, escritora, abrazaperros y fan de la comida. Me gusta viajar y contar historias. No me tomo muy en serio.

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