De inspiración a terror: cuando te llevas mal con tu cirujano plástico

Nosotros no tenemos nada en contra de las cirugías y cualquier arreglito que te quieras hacer para envejecer dignamente, pero hay personas que ¡ay jijo!, nos da la ligera impresión que su cirujano los odia. Y es que hay celebridades que parece que las sacaron del museo de Ripley de lo restiradas que están. ¡Que alguien les diga que ya paren! 

Para que no acaben viéndose como muñeco de cera les dejamos unos ejemplos de las celebridades que llevan una relación de odio con su cirujano ( y piensen dos veces antes de meterse cuchillito). 

 

Yo me pregunto, cuando Madona se ve al espejo ¿qué dirá? “Mmmm ….ya tengo el ojo rasgado, pero una restiradita más no le hace daño a nadie”.  ¡Señora ya siéntese! 

Fher de Maná quiere tener los pómulos que ni de joven tuvo y más bien parece que anda reteniendo líquidos desde hace tres años de lo hinchado que quedó. 

La biografía de Lucía Méndez bien podría titularse: “Cirugía Méndez: del rostro de México, al rostro del terror”. Seguro hasta a Diana Salazar le sacaría un susto.

No sé qué es más evidente si el peluquín que trae o el exceso de bótox. Alguien debería de decirle a John Travolta que los pelones también son sexys y los peluquines ¡no! 

¿Por qué Sylvester Stalone se deja las cejas estilo María Paula de Lazos de Amor? Está bien que te hagan un lifting de párpado pero esas cejas tan delineadas….parece que él y Fher de Maná van con el mismo doctor. 

Nuestra querida Meg Ryan dejó de ser la consentida de las chick flicks y se comprometió con el papel de la reina de los duendes de la película El Grinch. 

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